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EN
COMBATE CLÁSICO DE DOMINIO ALTERNO Y DEMOSTRACIÓN DE CORAJE, «SUGAR» RAY LEONARD,
PUSO FUERA DE ACCIÓN A THOMAS «HIT MAN» HEARNS, EN EL DECIMOCUARTO ASALTO

Los dos dominaban el estilo técnico, combinado de prontitud de brazos y piernas.
Y el «punch» lo poseían ambos, Hearns con más poder y definición, escribieron
capítulo imborrable para la historia del boxeo
Ray
Charles Leonard nació en Palmer Park, Maryland, el 17 de mayo de 1956. De
aficionado ganó 165 peleas y perdió 5. Entre sus logros de aficionado fue
campeón ligero del torneo Guantes de Oro de 1972. Seleccionado olímpico de peso
ligero. Campeón del torneo Guantes de Oro de 1973. 1974, 1975, 1976, en este
último año, también fue campeón wélter júnior de Estados Unidos y obtuvo el
torneo olímpico de los pesos wélter júnior. 1975, ganó la medalla de oro de los
Juegos Panamericanos, celebrados en México. En 1976, ganó la medalla de oro de
las Olimpíadas celebradas en Montreal, Canada.
Arribó al boxeo pagado el 4 de febrero de 1977, en Baltimore,
discutiendo contra Luis Vegas a quien superó por decisión en 6 asaltos.
Finalizando su tercer año en el profesionalismo, reclamó una oportunidad por el
cetro de peso wélter en calidad de primer retador. Wilfredo Benítez era el ídolo
en aquellos tiempos, un estilista con defensiva superior que por ese dote se
ganó el mote de «Radar». El puertorriqueño poseía el monarcado de las 147
libras, versión Consejo Mundial de Boxeo.
«Sugar» Ray Leonard
conquistó su primera corona mundial en el pugilismo, noqueando técnicamente al
puertorriqueño Wilfredo Benítez en 15 episodios, el 30 de noviembre de 1979, en
Las Vegas. De monarca wélter del Consejo Mundial de Boxeo, hizo 4 disputa del
título wélter.
Después de altercar el título por vez primera contra Dave
Green a quien eliminó en 4 episodios el 31 de marzo de 1980, aceptó el reto del
panameño Roberto Durán, que le arrebató la
corona en una decisión mayoritaria ya que dos de los tres jueces votaron a favor
del panameño el 20 de junio de 1980 en Montreal, Canadá. Fue un combate sin
lustre, malo de continuos enlaces, empujones y lucha. Todos los tres encuentros
de Leonard y
Durán, no llenaron la ansiedad de los
fanáticos se juzgaron de peleas decepcionantes para el público.
El 25 de noviembre de 1980, es decir cinco meses después,
Leonard recobró el título wélter
noqueando técnicamente a Durán en 8 episodios en New Orleans. Fue el famoso «No
Más» del panameño. «Sugar» Ray Leonard
defendió el cetro wélter una vez más contra Larry Bonds y lo eliminó en 10
episodios. El 25 de junio de 1981, disputó la corona de los superwélter del CMB,
154 libras contra Ayub Kalule, destronándolo en 9 actos, para ejercer el
monarcado de los mediano júnior. Por no sentirse cómodo en 154 libras, renunció
el título y optó por quedarse de campeón wélter.
Thomas «Hit Man» Hearns, reclamó una
oportunidad siendo retador número uno en las 147 libras y
Leonard se la concedió.
Lustres pugilísticos de Thomas «Hit Man» Hearns
Thomas Hearns, amaneció con los ojos abiertos en este mundo el 18 de octubre de 1958, en Memphis, Tennessee. De aficionado ganó 155 peleas y perdió 8. En 1976, quedó segundo en el torneo de los Guantes de Oro, en la categoría de los pesos ligero. En 1977, se adueñó del torneo de los Guantes de Oro de la división wélter y ese mismo año, ganó el campeonato wélter aficionado de Estados Unidos.
En el profesionalismo se inició el 25 de noviembre de 1977,
en Detroit, Michigan, contra Jerome Hill a quien noqueó en 2 episodios. En el
tercer año en el boxeo pagado, derrotó por la vía rápida al ex campeón Saensak
Muangsurin en tres episodios. En el cuarto año, noqueó al ex campeón wélter
Ángel Espada, en cuatro asaltos, para ganar el título wélter de Estados Unidos,
el cual expuso contra el también ex campeón mediano júnior Eddie Gazo,
eliminándolo en el primer acto.
La corona de peso wélter de la Asociación Mundial de Boxeo la
obtuvo noqueando al mexicano Pipino Cuevas en solo 2 asaltos, el 2 de agosto de
1980, en Detroit, Michigan. Disputó 3 veces la corona de las 147 libras
noqueando a los tres oponentes. Fue cuando surgió la idea de enfrentarlo a su
homólogo Ray Leonard concertándose el
desafío, para el 16 de septiembre de 1981.

La esperada batalla por parte de los aficionados, la pactó la empresa Top Rank,
Inc., para el 16 de septiembre de 1981, en el Hotel Casino Caesars Palace en
Las Vegas, Nevada. Thomas Hearns contra Ray Leonard, por la corona de los pesos
wélter.
Fue otra pendencia de demanda general en el mundo, discutían
un título especial nombrado «wélter del mundo», debido a que las dos entidades
Consejo Mundial de Boxeo (CMB), que respaldaba el cetro de
Leonard y la Asociación Mundial de Boxeo
(AMB), el de Hearns, no llegaron a un
acuerdo de unificación en aquellos tiempos.
Thomas Hearns, llegó invicto a batirse contra
Leonard, en aquellos días era uno de los
boxeador idolatrados del mundo.
El día del combate
«Sugar» Ray Leonard contaba con 25 años de edad y su adversario
Thomas Hearns 22. En la báscula
Leonard pesó 146 libras,
Hearns 145. El encuentro de dos grandes
se vio por el sistema de Circuito Cerrado de Televisión, con gigantes pantallas
en los estadios, gimnasios, teatros y otros lugares. La demanda fue sorprendente
para los promotores, algarabía para los aficionados que recibieron el primer
llamado al centro del tinglado con absoluta atención, tratando de descubrir
temprano quién imponía su estilo. Fue Thomas
Hearns, quien tomó la iniciativa con su largo jab, tratando de imponer su
estatura de 6' 1", seis pie una pulgada contra 5' 10", cinco pies diez pulgadas
de Leonard. Fue un primer asalto de
estudios. Ray Leonard danzaba alrededor
de «Hit Man», que desde inicio fue el
agresor buscando el enfrentamiento franco, que le negaba el ex-olímpico
Leonard ganador de la medalla de oro en
las Olimpíadas de 1976, celebradas en Montreal, donde se impuso al cubano Andrés
Aldama. El asalto terminó sin novedades pero favoreció a
Thomas Hearns.
El segundo acto del combate, fue más movido y fructífero para
los espectadores, la temperatura estaba en 90 grados esa noche en Las Vegas y
Leonard comenzó a presentar rivalidad
capeando furias fugaces de golpes, lanzados por
Thomas Hearns, para poder conectar. En
una de esas ocasiones de entradas y salidas rápidas de
Leonard, su contrario clavó una derecha
punzante en el ojo izquierdo del dos veces vencedor de Roberto Durán, que
resultó ser el golpe más notable del todavía inicial combate. Fue entonces
cuando Ray Leonard determinó, que su
plan de boxeo técnico tendría que impregnarlo de coraje. (Episodio dominado por
Thomas Hearns).
En el tercer episodio
Leonard seguía su plan de pelear de lado a lado, buscando blanco para sus
lances sin arriesgarse demasiado, Hearns
era tan rápido como él y de golpes más pesados. Nos pareció que
«Sugar», pretendía cansar a su rival,
que tenía fama de perder el vigor en los últimos asaltos. Sin embargo, la pelea
que el público esperaba se inició en el tercer asalto, ambos se castigaron con
más franqueza y el asalto terminó parejo.

En el cuarto acto ya comenzaba a inflamarse preocupantemente
el ojo izquierdo de «Sugar» Ray Leonard,
resultado del golpe que le estrelló «Motor
City Cobra», como también nombraban a
Hearns. La rivalidad seguía planteada con muchas tácticas buscando uno la
equivocación del otro y en algunas acciones en las contestaciones de golpes,
Thomas Herans salía con ventajas debido a
su más extensión de brazos y rapidez que-reitero- era pareja a la de
Leonard ( Fue
otro asalto para Hearns).
El quinto repique de la campana, llamando a los dos al centro
del ring, resultó ser un asalto parejo, donde se golpearon con paridad, pero sin
novedades. En el minuto de descanso de este episodio, el entrenador de
Ray Leonard Angelo Dundee, le advirtió a
su protegido: «no sigas el plan de pelea de él, impón y mantente con el tuyo».
En el sexto asalto, el ex-olímpico, seguro de que estaba
perdiendo el combate, aplicó presión y en vez de esperar las ofensivas de su
rival, tomó él la iniciativa y al abanicar un derechazo
Thomas Hearns, su
contrario Ray Leonard, lo conectó con un poderoso gancho de izquierda, que acusó
Hearns con gestos en el rostro y debilidad de sus piernas.
Leonard, lo castigó
severamente durante un minuto y Hearns al finalizar el episodio, llegó a su
esquina extenuado y pensante. ( Episodio de Leonard
)
El séptimo acto, con más confianza y comprendiendo que el
vigor comenzaba a mermar en su rival, Leonard tomó la ofensiva de la pelea, que
cambió totalmente desde el sexto asalto. Hearns, volvió a equivocarse, lanzando
la derecha que se perdió en el vacío, por los cabeceos de
Leonard, que aprovechó
para sembrarle otro gancho de izquierda a la barbilla que dobló la humanidad del
gigante peso wélter, que apoyado en las cuerdas y con pasos de prisa, huía de
una lluvia de golpes, que lanzaba con ansiedad el popular
«Sugar» Ray Leonard.
Fue otro episodio para bañarle la cabeza de agua a «Hit Man», que volvió a
perder este capítulo.
En el octavo episodio la contienda cambió, el que boxeaba
cauteloso era Thomas Hearns y Leonard era el agresor. Continuando buscando y
lanzándole golpes a su rival, que no mostraba la confianza del inicio. Ya había
sido advertido por Leonard, que la pelea podría terminar antes del límite de 15
asaltos. «Sugar» volvió a imponerse en este episodio conectando golpes largos
siguiendo a Hearns, que no se detenía a combatir de frente.
Antes de acudir al llamado del noveno asalto, Emmanuel
Steward entrenador y manager de Thomas Hearns, le advirtió: «cada vez que lanza
la derecha y no conectas, Leonard te castiga con el gancho de izquierda. Debes
boxear a distancia este asalto». «Motor City Cobra», siguió el consejo y boxeó
magistralmente a una distancia cómoda de poder conectar y evitar los lances de
su contrario.
Con esa táctica volvió a tomar el mando de la pelea, llegando
a cerrar el ojo izquierdo de Ray Leonard, que se notó complicado del noveno al
duodécimo asalto, donde el que danzaba entonces era él y
Hearns volvió a ser el
agresor. Es decir fue una rivalidad de dominio alterno y al terminar el
duodécimo episodio, la preocupación en la esquina de
Ray Leonard crecía, el ojo
estaba cerrado a totalidad y muy inflamado. Angelo Dundee, su entrenador le
argumentó antes de salir a combatir el decimotercero asalto: «Golpea hijo,
golpea, que no lo estás haciendo».
Leonard salió determinado pero aplicando su ley de combatir
de lado a lado, dando pasos laterales y Hearns confiado terminó el duodécimo
acto, pidiéndole a sus seguidores que aplaudieran que él dominaba la batalla y
no se engañaba. Así con esa confianza inició este episodio persiguiendo a su
contrario, ya Thomas Hearns, también tenía el ojo derecho inflamado. Seguro de
su dominio soltó con rudeza nuevamente su famoso golpe de derecha que no
encontró a Ray Leonard, aprovechando este para estrellar el guante derecho en la
punta de la barbilla de Hearns, que volvió a doblar el dorso. Leonard lo castigó
a masivamente y Hearns se desplomó en las cuerdas, pero el árbitro Davey Pearl,
no decretó caída oficial. Al reanudarse las acciones,
Thomas «Hit Man» un poco
repuesto o todavía con el instinto vivo, conectó golpes de advertencia y a
mediados del capítulo, Leonard determinado, se le fue encima con sólido
derechazo que doblaron las piernas del gigante peso wélter que esta vez, se fue
a la lona para la cuenta reglamentaria de ocho segundos y en esos instante sonó
la campana, salvándolo de un nocaut inevitable.
El llamado al decimocuarto round, lo respondió
Leonard con
saltos largos en busca de Hearns, comprendiendo de que no pudo recuperarse del
todo en el minuto de descanso. Hearns inició el episodio con golpes largos y Ray
Leonard de agresor lo buscaba de frente y determinado. En un cambio de golpes,
volvió a sembrar su guante izquierdo a la barbilla y un derechazo a las zonas
medias, que dejó sin aire al famoso «Hit Man», que en esos momentos el mote no
le quedaba, «Sugar» Ray Leonard le estaba lanzando flechas india, con golpes
rectos que estacionaron a Hearns en las cuerdas, donde tuvo el árbitro Davey
Pearl que auxiliarlo vencido, bajo temerario castigo.
Ray Leonard, fue declarado
victorioso por la vía de nocaut técnico y fue una noche de júbilo en Estados
Unidos y el resto del mundo.
Así con maestría, dominio alterno, coraje y asimilación de
golpes, se alzó «Sugar» Ray Leonard con un triunfo de etiqueta y
Thomas Hearns
con una derrota honrosa, dejando para la historia de éste deporte noble epopeya
imperecedera.
…¡Incorporemos al Boxeo!…
Por Chon Romero.