También campeón hacía labores de aspirante, no era el favorito, pero cobró 30 millones de dólares.

"No hay excusa de nada. Hopkins es un gran campeón y me pegó con un golpe al hígado bien localizado. Quería pararme y no podía, por eso le estaba pegando al ring. Estaba bien enojado conmigo mismo", dijo el 'Golden Boy'.

De la Hoya reconoció que Hopkins comenzó a imponer su ritmo desde el quinto asalto en el choque unificatorio por los cinturones medianos.

"Mi esquina, (Floyd) Maywheather, me decía que usara el jab, pero yo no podía, Hopkins es muy inteligente y aprovecha todos tus errores", añadió el ex campeón mediano.

"Sabía que para noquearme iba a ser muy difícil pero nunca pensé que me iba a parar con un gancho al hígado y sucedió. "Eso te paraliza, te saca el aire, es un dolor fuerte, no es agradable".

Acerca de su futuro, De la Hoya dejó en el aire su probable retiro al argumentar que "es difícil decir si esta es mi última pelea o me voy a retirar. No pensé en que iba a perder, así que ahora no puedo decir sí o no".

"Por lo pronto voy a descansar con mi esposa y mi familia", subrayó.

De la Hoya expresó no sentirse avergonzado ni fracasado a pesar de la magnitud de su derrota.

"No me siento avergonzado. No mucha gente puede decir que ha ganado ocho campeonatos mundiales en seis divisiones diferentes. Me siento orgulloso de mi carrera", dijo.

El ex monarca en ningún momento hizo referencia a la supuesta herida sufrida en su mano izquierda el miércoles al finalizar una sesión de entrenamiento, que según se supo, requirió de 11 puntos de sutura.

"Todo lo que puedo decir ahora es estoy un poco decepcionado porque tratamos de hacer historia, pero no se dio. Fue una derrota contra un gran campeón como Bernard Hopkins", concluyó el "Golden Boy".

Univisión