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Con una personalidad propia e inquebrantable,
inmanejable y libre un hombre capaz de marcar su tempo vital y carrera por
si mismo sin los designios de otros que le dirigieran como a un marioneta
como hasta ese momento venia sucediendo durante toda la historia con los
demás campeones de los pesados, inteligente, valiente, natural… a grandes
rasgos esa es la imagen que al aficionado medio al boxeo le asalta cuando
se piensa en Muhammad Ali; imagen
habrá que decir preestablecida y mitificada hecha al gusto de la devoción casi fanática pero también para
el negocio y de ese modo agrandar el mito filón inagotable aunque después
de leer, ver y e scuchar durante años de forma objetiva y didáctica poco a
poco se va desmoronando como una antigua civilización sumergida, metáfora de esos
rivales, grandes rivales que sucumbieron a la genialidad y clase de “El
Mas Grande” Muhammad Ali.Aun negándose a afirmar que estas cualidades pre atribuidas son falsas me remito a hechos de su vida, situaciones cotidianas bien documentadas y confirmadas en numerosas ocasiones para deducir, o más bien despertar nuestra atención sobre su personalidad su verdadero “yo” con sus limitaciones virtudes defectos y errores de su vida. Pensaba que Alí era como una máquina de precisión en cuanto a su autocontrol en cada situación. Hablo de esa capacidad para manejar cada acción y saber templar sus emociones para así encaminarse hacia la victoria, lo pensaba firmemente hasta conocer por lo menudo algunos pasajes que demuestran que ese autocontrol, autocontrol que daría lugar a esa valentía no era tal como la imaginamos y dábamos por hecha los aficionados, o por lo menos no era de la misma "forma" que pensábamos. Uno de los momentos en los que Alí no parece capaz de dominar sus nervios nos llevan a sus comienzos. El joven Cassius Clay iba a ir a las Olimpiadas, era el comienzo de una carrera fulgurante él sabia que podía lograr una medalla, clave para su futuro como profesional y que el mismo dudó en llegar a disputar por su miedo a los aviones. Hasta ese punto de renunciar a su sueño podía llegar su pánico a los aviones y tuvo que ser su madre la que le convenciera para que se armara de valor y afrontara su futuro. El caso es que se subió al avión como sabemos y ganaría la medalla olímpica, pero se subió con el paracaídas puesto y no dejo de rezar durante todo el viaje. Este sería uno de los hombres más valientes sobre los rings. El caso es que no podemos igualar una fobia como puede ser esta a la cobardía, pero su fortaleza mental de cierto modo también se ve mermada con este hecho y es curioso como este campeonísimo podía haberse negado a acudir a las olimpiadas por este miedo a volar. Si nos ocupamos de otra de sus condiciones más laureadas también tenemos su vivencia que la hace temblar. Esa seguridad en si mismo apabullante y característica que mostraba en el ring le falló en aquella ocasión cuando optando por primera vez al mundial que poseía Sonny Liston, se produjo la famosa anécdota de la sustancia prohibida que Liston usaba para cegar a sus rivales y así vencerlos. Sonny Liston podía noquear a cualquiera con una mano. Pero esa mano tenia que llegar, y el estilo y preparación de Ali no se lo permitían al campeón que uso su vieja táctica. Hay que reconocer la inteligencia de Ali en esa ocasión para capear el temporal estirando su derecha mantenía a distancia a su rival de menos envergadura pero el artífice de esa victoria fue en gran medida Angelo Dundee. Cuando Alí llego a su esquina en el descanso literalmente ciego estaba fuera de si, ¡no quería seguir! Y era su primer asalto al mundial, -"Sácame los guantes" -dijo a su preparador- "No puedes pelear sin guantes" le respondió Dundee quien con bofetada incluida le dijo: -“Estas aquí para esto. ¡Corre!” y le obligó a salir a pelear después de limpiarle los ojos. ¿Qué hubiera pasado si Alí no hubiera tenido un hombre con carácter en su esquina? ¿Donde estaba el Ali que todos conocemos en esta ocasión?, sin duda si Ali; aun Cassius Clay en esa ocasión no sale a pelear y pierde ese combate en su primer intento al mundial hoy estaríamos contando otra historia. O quizá no estaríamos hablando de él.
Es clave reconocer que en este genio y de cierta forma
la suerte estuvo con el durante su carrera. Puede sonar absurdo pensar que
tuvo suerte al perderse los mejores años de su carrera por motivos
políticos; pero hay que recordar que cuando
Ali se negó a alistarse paso
ser un proscrito, cobarde y odiado negro ya que gran parte de la sociedad
veía necesario ese conflicto y con el paso del tiempo se dieron cuenta de
su error, y Alí paso a ser un héroe, un avanzado un valiente increíble, un
líder absoluto el mejor campeón que podría ostentar el titulo... ese que
por la cara le habían sacado. Una mano impresionante de Cooper estalló en la mandíbula de Clay que cayó sentado apoyándose contra las cuerdas. Estaba aturdido, casi fuera de combate. Se levantó rápido descolocado como mil veces por raza hemos visto levantarse a boxeadores que diez segundos después iban a perder esa pelea, pero la campana sonó y Clay pudo refugiarse en su esquina. ¿no vino la campana en el mejor momento? Clay cayo sentado con todo su peso en la banqueta con los ojos como platos, vidriosos mirando hacia arriba nerviosamente de derecha a izquierda y sin saber donde estaba, un minuto de descanso quizá era insuficiente.
Una vez más la maestría de su esquina dio sus frutos. Dundee dio a oler unas bolitas de amoniaco a Clay para hacerle reaccionar; reaccionó, hay que estar muerto para no hacerlo pero el golpe había sido duro. Dundee observó como uno de los guantes de Clay tenía una costura floja y metiendo el dedo rasgó premeditadamente el guante llamando al referee para informarle de la incidencia que por supuesto no podía pelear en de ese modo. Clay estaba al borde del K.O, como Cooper dijo luego "un hombre que ha recibido un golpe solo necesita tiempo" los guantes tenían que ser cambiados ambos por lo que alguien tuvo que ir a los vestuarios del estadio de Wembley como a unos 200 m, ir, volver sacar los guantes de Clay y poner los nuevos con el beneplácito del arbitro. Todo el Tiempo que necesitaba Cassius para recuperarse. Al reanudarse el combate con Clay en Clay rápido como el diablo no paraba de martillear a Cooper que cortado perdería el combate. Sin duda la diosa fortuna estuvo de parte del Chico negro esa noche. En su camino hacia el mundial este tropiezo ante
Cooper
podría haber trastocado el devenir de sus hazañas, y como vemos tanto en
este combate como en el del propio título hubo hechos que resaltar y que
conviene conocer y valorar libremente. Todo estaba dispuest Creo que uno nunca va preparado a un combate como al anterior o al siguiente. Puede ir mejor o peor pero nunca igual por que las circunstancias son distintas y es difícil ir mejor cuando habías llegado a tu más alto nivel, yo creo en esta teoría y esta vez estuvo del lado de Alí y repito que seguramente habrían vencido de todos modos, aunque no al minuto de pelea.
La misma circunstancia y de nuevo a favor de nuestro
hombre aunque sin sufrir él el percance se dio en el gran combate de el
Zaire donde Muhammad Alí iba a enfrentarse a quizá el boxeador con más
potencia de pegada de todos los tiempos, ese del que ridículamente se
decía que no tenía técnica. George Foreman iba a defender su título ante Alí,
siendo más joven más potente y en su momento de reinado más álgido por
lógica sin rivales "reales" en el panorama ya que había borrado, a veces
de forma dramática, como a Norton o Frazier, ambos vencedores de
Ali destruidos por él sin contemplaciones.
Foreman nunca había peleado fuera
de USA y no quería hacerlo en África. Estando allí ya a días del combate
durante un entrenamiento Foreman sufrió un corte en la ceja. Un corte en
el boxeo es sinónimo de cuatro semanas de parón, y por supuesto
aplazamiento de un combate que Foreman no pensaba ni barajaba perder. Foreman siempre se preparaba muy bien y así lo hizo, pero nunca sabremos que hubiera pasado sin ese aplazamiento que sin duda no benefició a nadie. Alí hizo lo imposible, lo inhumano lo ilógico su leyenda creció y se hizo mas grande que su yo absorbiéndole y engañándole, haciéndole creer su propio personaje.
Cuando hablamos de la inteligencia de
Ali cabe recordar
que él mismo usó un test de inteligencia que le había hecho el
ejército años atrás para justificar su negación a alistarse, ya que ese
test decía que el coeficiente intelectual de
Cassius Clay estaba por
debajo de la media, por lo que era NO APTO para alistarse, y si lo había
sido en el pasado no iba a ser apto ahora. También de cierto modo siempre usamos a Muhammad Ali como un boxeador de tránsito entre los manejados por el hampa (Carbo & Company) como fueran pues prácticamente todos los campeones mundiales anteriores a él, llamárase Louis, Marciano, Pep, Paterson. Moore... y la verdad es que no es del todo cierto. Esa imagen de inmanejable hombre es tan volátil como los amigos de Ali cuando le fue retirada la licencia para pelear; Si antes la mafia iba de negro y con sombrero, los que manejaron, se lucraron y aprovecharon de Ali llevaban túnica hasta los pies y gorro islámico.
Entender la "repulsa" a los blancos y esa defensa de su
raza atendiendo al momento socio-político de USA y su Lousville; represión
e injusticias a los infravalorados hombres de color, pero aunque pueda
sonar fuerte no fue menos racista su postura que la contraria; es decir:
si es racista que un blanco odie a los negros, ¿no lo será también que un
negro odie por decreto a los blancos? hablamos fuera de suspicacias o
casos concretos y sin atender al victimismo de hacerse ver el débil. Por
lógica debería ser así. Hubo un momento en el que Muhammad declaró: "Nunca
he luchado afondo contra ciertas personas, sobre todo contra los negros a
los que me he enfrentado. Podría haberme empelado más afondo, pero no lo
hice, y aún así fui el mejor de la historia del planeta Tierra".
El caso es que siempre se vio como "el campeón del pueblo" (así se autodenominaba) se sobreentiende que del pueblo llano de los obreros negros su reflejo... pero su descapotable lavanda, su casa con piscina en un barrio de esos blancos ricos que él negaba sus ideales no se correspondieron con sus hechos en muchos puntos de su vida. Si hay algo cierto en la vida pública de el Más grande
fue que su lengua no tenía parangón. Muchos son los testimonios de que su
apodo "El bocazas de Lousville" era bien merecido, y es que de niño era
tan bocazas como de campeón del mundo de eso no cabe duda y es cierto que
cuando Clay se dio a conocer todas sus bravatas estaban premeditadas
interpretadas pero él creía lo que decía. Lo creía por que así lo quería y
eso le daba una fuerza que no se consigue en el gimnasio.
Recuperó su titulo como sabemos en el Zaire en un
combate donde prefería morir en el ring que salir derrotado, pero lo digo
de forma literal no literaria y se tuvo que reponer de manos que en otro
momento de su vida no habría podido, saco todo su genio saco todo lo que
llevaba dentro para vencer al mas fuerte. Pensó en la retirada por él
mejor que nadie sabía que jugaba con dinamita pero ya no pudo parar. Era
demasiado tarde. La leyenda superaba a la persona y la persona, el hombre
paso a segundo plano, a no ser importante a ser un mero tramite en su
historia. ¿Como olvidar su tercer combate contra
Frazier? La
muerte no debería rondar nunca al boxeo y menos cuando ambos hombres
conscientes no se rinden hasta llegar al limite absoluto que marca la fina
línea de la vida y la muerte.
Cuando Frazier no sale a la llamada del 15º asalto lo hizo por que Eddie Funch, un preparador de lo mejor que existía se gira al referee y hace un gesto horizontal con la mano "no mas" ¿por que? Funch había visto morir a cuatro boxeadores en el ring, y sintió que el bueno de Joe Frazier se le iba, lo creyó de verdad y por supuesto no quiso seguir con eso. Impresionante. Cuando Ali supo que Frazier no salía se levantó por inercia, alzo los brazos y se desvaneció. Estaba destrozado. Su ácido base = 0, y apaleado durante todo el combate. El autor de "Los Fantasmas de Manila" cuenta de que estando Alí sentado en su esquina recuperándose después del desmayo cogió los dedos del escritor y los paso por su frente. El escritor pudo notar los golpes en la frente de Muhammad, sus huesos esculpidos por la batalla, a Muhammad Alí le preocupaba sufrir lesiones graves. Esa noche debió poner punto y final, ¿por que no lo hizo? Siguió creyéndose capaz de todo queriendo ignorar la verdad, pero todo fue una pendiente de absurdo e ilógica. Todo lo demás sobró en su carrera el bueno de Muhammad continuaría destrozándose en los rings víctima de él mismo y de los mercenarios que rigen el boxeo.
Muhammad Alí llegó a pelear ya estando
medicándose para su mal de parkinson, si es cierto L-Dopa, entre otros
fármacos, para combatir los primeros síntomas de su degradación fruto de
su insistencia peligrosa sobre los rings.
Y como esas autoridades del boxeo que rigen los cinturones ignoraron a la
persona para ver crecer el negocio, el todopoderoso dólar sobre la vida
del boxeador. ¿donde estaban esos rigurosos exámenes médicos que deciden
el combate? ¿quien los firmaba? ¿quien respaldaba el APTO para una persona
con una enfermedad neuro-degenerativa incurable? independientemente de que
por voluntad Alí quisiera pelear, los defensores del boxeo a veces tiene
que vomitar sangre con trozos de corazón presenciando el sinsentido del
negocio de la carne, de carne a la picadora; del mercado humano.
Considero que la vida de este grandísimo personaje en la historia del boxeo, de América y del mundo es una curiosa mezcla de mil cosas una serie de fracasos, victorias, de aciertos y equivocaciones y suerte; mala y buena que se entrelazaron para dar lugar a la vida del campeón del mundo de los pesos pesados más especial que hayamos conocido. Cuando aludo a esa suerte de Alí en su carrera lo hago con conocimiento y también afirmo que todas esas casualidades enmarañadas para dar lugar a lo conocido se van de la probabilidad matemática, de la simple casualidad para formar la biografía de un ser humano tocado por el destino, un líder a la altura de coetáneos como Mandela, Luther King, Ghandi... etc. Ya el deporte quedaría como una simple anécdota su vehículo y escaparate para el mundo. Hoy se puede decir que Ali es mas grande que cuando
afirmaba serlo. Con el paso del tiempo su persona ha ido ganando al
personaje, han sufrido una simbiosis interesante, se han suavizado sus
creencias modeladas por la lógica ha aprendido de los malos momentos ha sido y es un ejemplo de
lucha contra el parkinson desde su Lousville natal donde dirige el centro
contra el Parkinson para el mundo, ha sido nombrado embajador de la paz
por las Naciones Unidas por su persona y personaje ahora antítesis de lo
que fue en los rings, un orgullo para el boxeo lo más interesante es ver a
sus seguidores ajenos al boxeo, esos que no le conocen por sus hazañas
deportivas. Eso le da la razón a Ali, por eso si se ha convertido en el
Más Grande, en alguien de verdad especial pero lo ha conseguido cuando su
persona se ha hecho mejor, si para muchos de nosotros si parece un ser
tocado por la mano de Dios como ya he rescatado otras veces el mismo Alí
dijo de su enfermedad: "Dios
me está haciendo ver que soy un hombre como otro cualquiera. Y también te
lo está haciendo ver a tí. Puedes aprender de lo que me sucede".
Por Manuel Lino
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